Un tercio de los habitantes de McDowell vive en la pobreza, según los datos de la Oficina federal del censo.
En las funerarias del condado de McDowell se han acostumbrado desde hace tiempo a la llegada ocasional de cadáveres menos viejos de lo habitual.
Heather Wingate recuerda que a los 22 años tuvo un accidente de coche y el médico le prescribió 180 pastillas analgésicas.
“Mañana tengo un funeral”, dice Martin West, el sheriff del condado.
Los años en los que el carbón era a Welch lo que el automóvil a Detroit: el combustible de la nación.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/10/actualidad/1476125981_315929.html
