Un equipo de astrónomos ha resuelto el caso de una enorme colisión sucedida en la Luna hace 3.800 millones de años.
Se trata del último gran choque que sufrió la Luna y por eso sus restos están relativamente bien conservados.
La hipótesis más creíble es que hubo un gran impacto que formó esta depresión geográfica que se aprecia al noroeste de la cara visible.
El campo de tiro de la NASA “puede desvelar procesos complejos de un impacto en una escala de micras a centímetros”, explica Schultz a Materia.
Estos accidentes están en el lado sureste de la zona, lo que indicaría que el asteroide vino del noroeste.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/19/ciencia/1468949512_326869.html
