El portazo dado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI) en su despedida de México ha generado una ola de apoyo global.
Primero el poderoso Departamento de Estado y ahora la ONU han lanzado sus advertencias.
Tras la llamada de atención de Washington, que pedía al Gobierno mexicano que no echase en saco roto las recomendaciones de este equipo, le llegó el turno a la ONU.
La declaración de Naciones Unidas es un golpe directo a la Procuraduría General de la República (PGR).
Ante estas demoledoras conclusiones, el propio presidente Enrique Peña Nieto intentó apaciguar la marejada y ordenó que las propuestas del informe final del GIEI fueran analizadas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/26/mexico/1461685426_151337.html
