Pero la organización evitó reconocer si sus trabajadores fueron los causantes específicos del brote ni asumió cualquier responsabilidad legal.
Pero del otro, quiere blindar su inmunidad legal y evitar cualquier costosa demanda que pueda sentar un precedente.
Según una auditoría del organismo, en 2014 una cuarta parte de sus tropas en Haití seguía vertiendo sus residuos a canales públicos.
El secretario general, Ban Ki-moon, consideró que el organismo tiene una “responsabilidad moral” y prometió impulsar un programa de asistencia a las víctimas.
Tras años negando cualquier responsabilidad, la ONU reconoció el jueves su “propia involucración” en el inicio de la epidemia de cólera en Haití, tras la llegada de sus fuerzas de paz tras el devastador terremoto de 2010, y esgrimió que “tiene que hacer más” al respecto.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/20/actualidad/1471687278_551811.html
