Solo puedo decirle que un amigo me ayudó a robarla”, explicaba Makhmalbaf tras la proyección, visiblemente feliz.
“Siento mucho amor por Irán, lo que no me impide ser crítico con una cultura que apoyó la dictadura”.
Las autoridades iraníes hicieron todo lo posible por retirarla de la circulación, pero la película ha terminado resucitando, contra todo pronóstico, en la Mostra de Venecia.
La película ha sido estrenada en Venecia con el montaje elaborado en 1992 por las autoridades iraníes.
Una vez dijo que el problema de Irán era que “cada persona tiene un Sha dentro de su cerebro”.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/03/actualidad/1472900291_914614.html
