Para ello, aceptaron como punto de partida la validez de la posición conservadora: la abstinencia sexual y la fidelidad a la pareja frenan el contagio del VIH.
Alimentado por la visión moral de los conservadores estadounidenses, un tercio de sus fondos debía ir por ley a programas que promovieran la abstinencia sexual y la fidelidad.
Estos tres indicadores sirven como pruebas directas de la práctica real de la abstinencia y la fidelidad.
Iniciado en 2004 por EE UU para combatir al VIH en África, se ha extendido a 65 países.
Imbuido por el conservadurismo moral de los republicanos de EE UU y la Administración Bush, el presupuesto de PEPFAR especificaba que al menos un tercio de los fondos debían ir a programas de abstinencia sexual y fidelidad a la pareja.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/03/ciencia/1462254316_428450.html
