La autoridad de la reina Isabel II en Reino Unido es indiscutible, también con su familia.
El duque de Cambridge se agachó para hablar con su hijo, el príncipe Jorge, que miraba intrigado al cielo.
Fue en ese momento cuando Isabel II le dio unos golpecitos en el hombro y le dijo al segundo en la línea de sucesión al trono británico que se levantara.
Incluso el pequeño Jorge, de 2 años, parece darse cuenta de la que se avecina y se echa la mano a la frente.
El último en llevarse una regañina ha sido el príncipe Guillermo y a ojos de todo el mundo, ya que fue el pasado domingo durante el Trooping the Colour, una ceremonia anual realizada por los regimientos del Ejército británico y de la Commonwealth.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/17/estilo/1466171756_496524.html
