El misterio se acrecentaba cuando la mujer sonreía y dejaba ver en su dentadura adornos de metal y una prótesis de piedra verde.
Hace más de 1.600 años una mujer caminaba por las avenidas de la majestuosa Teotihuacán, la ciudad prehispánica ubicada en el centro de México.
“Los rasgos y modificaciones que se le hicieron a esta mujer no corresponden a Teotihuacán”, afirma Ortega.
Lo mismo sucede con la gran piedra verde que tiene en el sitio de los incisivos inferiores, que muestra desgaste y uso, por lo que acumuló restos de sarro.
Su cabeza alargada dejaba claro que no había nacido allí y que probablemente habría llegado de tierras lejanas del sur.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/07/15/actualidad/1468554286_006371.html
