En aquel entonces la fragata argentina se encontraba en la última etapa de su travesía anual y se disponía a zarpar para regresar a aguas latinoamericanas.
Pero el bochorno internacional duró mucho más, y la fragata no volvió a abandonar aguas latinoamericanas por miedo a un embarazoso nuevo incidente.
Los tribunales internacionales acabaron dándole la razón a Argentina y la fragata recuperó la libertad que le da nombre dos meses y medio más tarde.
Pero hasta hace muy poco, la Libertad no se habría atrevido a fondear en Baltimore.
El miércoles que viene, la Libertad levará anclas rumbo a Norfolk y Nueva York como destinos más inmediatos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/04/estados_unidos/1464994422_945880.html
