El matriarcado de las bonobas ha generado una sociedad pacífica en la que ellas son el núcleo, el eje en torno al que gira su universo.
Las bonobas solo formaron coaliciones para ir contra los machos, nunca contra otra hembra, y casi siempre para repeler un ataque masculino previo.
Gracias a sus hembras, los bonobos están hechos para fijarse antes en las oportunidades que en las amenazas.
Entre los chimpancés, a veces las hembras se atacan porque compiten por el interés de los machos o por recursos.
Las hembras desarrollan alianzas «que fomentan la tolerancia», escriben los autores de este estudio que se publica en Animal Behaviour.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/25/ciencia/1469440582_029637.html
