Aunque el mecanismo de las Super PAC es polémico y fue muy criticado por Obama, también sirve para nutrir las campañas de los demócratas.
Los controvertidos Super PAC fueron autorizados por el Tribunal Supremo hace seis años.
Es la última evidencia de la tensión que domina en una campaña que Donald Trump y Hillary Clinton se toman muy personal.
Los dos entienden que es donde la campaña de Hillary tiene su punto más vulnerable.
En esta lleva movilizados 45 millones, de los que 20 millones están destinados a tratar de preservar el control del Partido Republicano en el Senado de EE UU.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/22/actualidad/1474560042_775519.html
