Esto confirmaría a la Ruta de la Seda como el gran vector para el viaje también de enfermedades entre oriente y occidente.
A lo largo de más de 6.000 kilómetros, la ruta de la seda conectaba zonas de producción y mercados.
Los tres gusanos tenían entonces una distribución generalizada en Eurasia, por lo que pueden dar pocas pistas sobre el trasiego de enfermedades por la Ruta de la Seda.
Así es como sabemos que un viajero infectado con la duela hepática china tuvo que viajar al menos 1.500 kilómetros a lo largo de la Ruta de la Seda», comenta Mitchell.
Mil años antes de Marco Polo, la Ruta de la Seda era la principal conexión comercial entre el este y el oeste de Eurasia.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/22/ciencia/1469173059_925301.html
