Esto significa que Lufthansa es corresponsable de la tragedia, ya que fue muy negligente en su formación y también en su vigilancia.
Debieron haber comunicado el estado de salud mental de Lubitz a las autoridades o a la compañía”, dice Wellens.
En caso de no hacerlo, Lufthansa puede ser obligada a pagar hasta cinco millones de dólares por cada víctima (3,26 millones de euros).
“Todo el mundo sabe que el silencio profesional puede ser roto si un paciente representa un peligro latente.
“El copiloto no era un novicio y toda su vida profesional estuvo estrechamente relacionada con Lufthansa.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/23/actualidad/1458733823_339270.html
