Son ellos, los de menor edad, a los que Santrich coloca en la lanzadera en otro ejercicio de estrategia política.
Al cruzar el peaje hacia el plenario donde se celebra el evento, Márquez, jefe negociador en La Habana, ejerce de anfitrión.
“Hay unas energías juveniles muy fuertes”, recalca Alape, quien añade: “También tendrá que participar gente que no sea de las FARC”.
“Será un partido moderno con una visión revolucionaria”, adelanta con cautela Alape sobre la formación con la que se adentrarán en la política tradicional.
“Vengan a ver donde trabaja la comisión de transición de grupo armado a partido político”, saluda con un puro en la mano.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/22/colombia/1474548285_466322.html
