Muchos de los adultos salían ya en la primera temporada, sí, pero todos tienen en esta segunda temporada papeles diametralmente opuestos.
Para los no acostumbrados a pegarse grandes panzadas de series, además, la segunda temporada de American Crime es una obra autocontenida que no necesita nada complementario para sobrevivir.
La temporada solo tiene 10 episodios, que, además, duran solo unos 40-45 minutos, por eso de hacer cuadrar los anuncios en las cadenas abiertas.
Dado que es una serie antológica, no pasa nada por ver la segunda temporada sin haber visto la primera (muy recomendable, pero inferior).
Pero el verdadero alma de la temporada, alrededor del que todo explota, es el joven Taylor Blaine (Connor Jessup).
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/08/10/television/1470844403_793890.html
