Antes de morir, el egipcio Ahmed Shafik aseguraba haber sido candidato al premio Nobel, pero se tuvo que conformar con uno de los premios Ig Nobel más divertidos que se recuerdan.
Su trabajo requería mucha paciencia: este médico vistió a 75 ratas con distintos tipos de pantaloncitos durante un año para luego estudiar cómo afectaba a sus cópulas.
Los galardones más gamberros de la ciencia concedieron el reconocimiento a Shafik (en la categoría de Reproducción) por su estudio de la sexualidad en ratas.
Los caballos blancos, gracias a la polarización de la luz, son objeto de muchas menos picaduras de tábanos que los caballos oscuros.
Los de poliéster, según Shafik, perjudicaban notablemente el rendimiento sexual de los roedores, mientras que no hubo cambios en las ratas que lucieron durante doce meses sus pantalones de algodón o lana en el laboratorio.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/22/ciencia/1474558547_717248.html
