“Lula, el más honesto y honrado de este país”, rezaba un cartel enfrente de la casa de São Paulo del expresidente de Brasil.
Olivera asegura que toda su familia votó a Lula en 2002, pero que está decepcionado con la corrupción.
Durante la mañana del viernes, grupos de un lado y del otro se concentraron frente a la casa de Lula en São Paulo y acabaron intercambiando insultos, empujones y provocaciones.
“Lula en prisión, gracias a Dios”, decía una pancarta en la ciudad de Curitiba, al sur del país.
En Brasilia, la capital política del país, dos coches pasaban dando bocinazos la mañana del viernes enfrente del Palacio de Planalto, sede del Gobierno.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/04/america/1457129099_763462.html
