Ni siquiera la visita de un equipo potente como el Sevilla alteró el plan de rotaciones de Luis Enrique.
Volaba la pelota como un plato sobre la cancha del Barça y silbaba a ras de suelo en la del Sevilla.
Nadie diría que el Sevilla no ha ganado un partido fuera en la Liga.
El equipo de Luis Enrique tiene un punto de fiebre que le hace imposible incluso para rivales gigantescos como el Sevilla.
El Sevilla reventó al Barça.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/28/actualidad/1456694410_536654.html
