La gente había interiorizado que Bravo era el portero de la Liga y Ter Stegen, el de la Champions.
Alemán, un punto arrogante, Ter Stegen es un martillo.
Ocurre que nadie se siente tan seguro ni positiviza mejor los fallos que Ter Stegen a sus 24 años.
La categoría de Ter Stegen quedó contrastada en la Copa y en la Champions.
Hoy puede presumir de un legado ganador: Luis Enrique y Ter Stegen.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/27/actualidad/1472320291_730772.html
