La defensa civil, los llamados Cascos Blancos, solo cuenta con dos vehículos para su unidad de bomberos, y sus ambulancias se están quedando sin combustible.
Apenas pueden operar por la noche en una trama urbana sin iluminación a causa de los apagones.
Unicef advierte de que se avecina una catástrofe sanitaria, sobre todo para los niños, si los residentes se ven obligados a beber agua de pozos contaminados por residuos procedentes de las cloacas.
El Observatorio, que cuenta con una amplia red de informadores sobre el terreno, aseguró que hasta el mediodía del sábado se habían contabilizado otras 25 muertes en los bombardeos.
De esta forma, rechaza las explicaciones de Washington, que asegura que fue un error.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/24/actualidad/1474713536_136207.html
