DiBari lleva 40 años en Nueva Orleans y desde hace cuatro instala su tenderete cada día en una zona concurrida del barrio francés de la ciudad.
Trump flirtea con ese colectivo: hasta hace dos semanas, declinó admitir que Obama había nacido en EE UU tras forzar en 2011 a que el presidente publicara su certificado de nacimiento.
DiBari, neoyorquino de 69 años y que viste como el Tío Sam -el personaje ficticio que encarna el patriotismo estadounidense-, predica su cruzada en las calles del centro histórico de Nueva Orleans.
De Trump, le gusta que sea un outsider político.
“Al menos, a nosotros no nos han sacado las armas”, le dice DiBari sobre las restricciones a las armas de fuego en Australia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/02/estados_unidos/1475437664_476782.html
