Sin embargo, muchos inmigrantes latinos de primera y segunda generación vieron las cosas de manera diferente en Hazleton.
Fue un proyecto de 36 millones de dólares en la arteria de la ciudad», dijo el nuevo alcalde de Hazleton, Jeff Cusat.
«Antes de que llegáramos, esta ciudad estaba muerta», dijo Demetrio Juárez, chef y propietario de El Mariachi, un restaurante mexicano de la ciudad.
A partir de la década de 2000, los latinos comenzaron a mudarse en masa a la ciudad.
La ciudad amenazó con grandes multas y sanciones a quien alquilara una habitación o diera trabajo a un indocumentado.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/09/02/los-latinos-resucitan-una-moribunda-ciudad-minera-de-pensilvania/
