Entre sus datos, resalta uno: los bombardeos golpean con mayor crueldad a niños y mujeres.
«Los civiles son el blanco principal del armamento y soportan una parte desproporcionada del coste de los bombardeos.
Lo presentan como ejemplo de que estas bombas, armas supuestamente indiscriminadas, se están usando «de forma selectiva contra niños y otros grupos civiles».
De cada cien muertos que deja tras de sí un ataque, 27 son menores.
Con estas palabras resumen su trabajo los autores de un estudio que analiza las víctimas mortales civiles en la guerra de Siria, desglosando su causa, situación y otros datos demográficos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/29/ciencia/1443551966_191417.html
