A partir de ahora, los servicios secretos suizos podrán hackear ordenadores particulares, proceder a escuchas telefónicas, interceptar envíos postales y por cable, o instalar cámaras en domicilios privados; competencias que no tenían permitidas.
Hasta el momento, Suiza dependía de los datos que podía recoger en el espacio público o que recibía de servicios secretos de países aliados.
Para poder usar sus nuevas competencias, los servicios secretos deberán contar con la aprobación del Tribunal Federal, y su aprobación será consultada con el ministro de Asuntos Exteriores y los responsables de Policía y Justicia.
Los defensores de la nueva normativa argumentan que esta “logra obtener un justo equilibrio entre la necesidad de garantizar la seguridad nacional y la defensa de las libertades individuales”.
La LRes recibió el apoyo del Consejo Federal (Ejecutivo), el Parlamento y los especialistas en seguridad y defensa nacional.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/25/actualidad/1474810450_147543.html
