«Aquellos que piensan que solo puedo ayudar como ministro están equivocados», aseguró, entre gritos de «No habrá golpe» y «Lula, guerrero del pueblo brasileño».
El expresidente Lula tiene suspenso provisionalmente su cargo de ministro de la Casa Civil (especie de primer ministro en la sombra en Brasil) por orden judicial.
(…) Voy a ayudar a la presidenta a gobernar, y puede ser la última cosa que haga en la vida.
Lula argumentó que los «los cortes le quitan la capacidad de invertir al Estado y solo generan más cortes» y reconoció la gravedad de la crisis.
Jaques Wagner, antes responsable de la Casa Civil y ahora jefe de gabinete de Rousseff, ya anticipó que Lula podría ser una especie de asesor del Ejecutivo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/23/actualidad/1458773447_953510.html
