Incluso los socios de Gobierno de Macri expresaron ayer en voz alta su rechazo a las prisas del Ejecutivo para ajustar tarifas.
Macri la recibió horas más tarde en la residencia presidencial, a las afueras de Buenos Aires, pero dejó claro que el rumbo por ahora no se altera.
Opositores y detractores al Gobierno admiten que muchos precios de servicios públicos eran irreales.
Para sostener los precios bajos, el Gobierno pagaba una factura multimillonaria en subsidios, que la nueva administración está decidida a reducir de forma drástica.
En los próximos días se anunciarán fuertes incrementos en servicios básicos: se espera que se triplique la factura del gas y se quintuplique la del agua.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/31/argentina/1459431516_416960.html
