Dietrich compareció rodeado de los principales empresarios del transporte -privatizado en buena parte- pero también de los sindicalistas del sector.
El Gobierno insiste en que va a lograr controlar la inflación pero de momento nada indica que ese momento esté cercano.
Si se retiraran estas ayudas, aseguró el ministro, el colectivo costaría 13,50 pesos en Buenos Aires, casi un dólar.
Las terminales van a tener trabajo, nosotros vamos a tener trabajo y los empresarios van a poder dar el servicio.
Sin embargo, Macri está demostrando que tiene de su lado a los principales sindicatos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/31/argentina/1459439248_245692.html
