Vali llegó sin nombre al Refugio de Cambados.
Según el veterinario, la desnutrición y deshidratación de Vali puede venir de hace ya dos meses.
«Te mira con esos ojitos, mueve el rabito como diciendo estoy aquí», describe Costa; Vali no tiene fuerzas, pero quiere expresar su contento.
Es el hijo de Odín, con un espíritu «de lucha» como el de este animal que comió paja para no morir.
El nuevo nombre del perro se lo puso la propia directora del refugio.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/08/23/galicia/1471953462_592175.html
