El 53,7% de los 513 diputados de la Cámara de Representantes brasileña tiene o ha tenido cuentas pendientes con la justicia, según la organización Transparência Brasil, que se encarga de llevar un informe pormenorizado y actualizado de este asunto.
Cunha, religioso evangélico, está acusado de regentar cuentas millonarias en Suiza engordadas a base de sobornos de Petrobras.
El personaje político más detestado por los brasileños no es la presidenta Dilma Rousseff.
El parlamentario Éder Mauro, del Partido Social Democrático (PSD) está acusado, por el Tribunal Supremo Federal, de extorsión y tortura en 2009, época en que ejercía de jefe policial en el Estado de Pará.
El lunes, después de apoyar el proceso de destitución de Rousseff, fue recibido por 50 personas con pancartas y gritos a su favor en el aeropuerto de Belem.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/23/actualidad/1461428271_674627.html
