La semana europea de Merkel concluyó este sábado en el castillo de Meseberg donde recibió a los jefes de gobierno de Austria, Bulgaria, Eslovenia y Croacia.
“El Brexit es un punto de inflexión en la historia de la Unión Europea y es muy importante que podamos encontrar las respuestas adecuadas.
La canciller replicó con una frase conciliatoria: “Uno de los principios de la Unión Europea es admitir diferencias de opinión.
“La Unión Europea se encuentra, después del voto a favor del Brexit, en una fase en la que todos intentan aportar ideas para el futuro desarrollo de la Unión”, dijo Seibert.
Merkel optó por ignorar la rebelión y prefirió poner el acento en el desafío principal al cual está enfrentada la UE.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/27/actualidad/1472319832_425957.html
