Al igual que hizo en junio la Comisión Europea, Merkel emplea el ejemplo de Turquía como guía para estos pactos.
Las costas libias son ahora mismo el principal punto de partida de la migración hacia Europa, pero la ausencia de autoridades representativas en el país dificulta el diálogo.
La canciller asegura ahora que la crisis ha remitido gracias al bloqueo de la ruta balcánica, pero también al pacto con Turquía.
Túnez y Libia figuran entre los primeros países con los que el cuerpo exterior de la UE quiere firmar estos esquemas.
El aspecto más controvertido consiste en aplicar lo que denomina incentivos negativos —es decir, restar ayudas si los compromisos no se cumplen— a quienes no sean capaces de contener los flujos hacia Europa.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/26/actualidad/1474908346_460822.html
