P. Usted llegó al Espanyol con 20 años, ¿hoy los jóvenes saltan demasiado pronto a Europa?
Estábamos en el vestuario del Maracaná y lo vimos llorar como un nene cuando perdimos la final del mundo.
R. Hoy mi hermanito, que tiene 11 años, tiene móvil y yo pienso: ¿cómo puede ser?, pero es lo normal.
Jamás me hablaron del tema Las Malvinas y quizás, muy de vez en cuando, bromeamos con la Mano de Dios.
No se olvida de su pueblo Arrecifes y sufre por el caos en la AFA, mientras anhela que Messi y compañía conquisten la Copa América.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/08/actualidad/1465408933_198821.html
