Han pasado ocho años y Silva, apodado Chino, ha acumulado fortuna, prestigio y títulos, jugando como mediapunta en el Manchester City.
Resulta significativo que David Silva, pieza fundamental de aquella gesta, perdiera peso paulatinamente hasta ahora.
“Si tienes el balón, David se encuentra más cómodo, aunque recorra más distancia”.
Porque Silva, entonces con 22 años, hizo un despliegue de clase, resistencia y coraje que dejó perplejo al maestro.
Quizás el desplazamiento de Silva a la posición de volante interior ha sido su apuesta más extravagante.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/03/actualidad/1472917520_223165.html
