Mitsubishi Motors tuvo entonces que llamar a revisión a más de 160.000 coches, pero su credibilidad quedó muy tocada y sus ventas se hundieron.
El escándalo que afecta al fabricante de automóviles japonés Mitsubishi Motors toma nuevas dimensiones.
De hecho, Mitsubishi solamente ha reconocido estas irregularidades en cuatro modelos de minivehículos, dos de la propia marca (eK Wagon y eK Space) y otros dos que producía para Nissan (DayZ y DayZ Roox).
Mitsubishi aún no especificó cómo compensará a los clientes afectados, pero se prevé que los costes sean enormes.
Podría ser que al comienzo pensaran que las pruebas eran correctas y después esta idea simplemente se transmitió y otros lo hicieran sin cuestionar por qué», explicó el presidente de Mitsubishi Motors, Tetsuro Aikawa.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/26/actualidad/1461658630_548129.html
