Estoy interpretando el papel de Muhammad Ali, pero este es el auténtico Muhammad Ali.
No solo nadie redefinió el deporte como Ali sino que nadie lo trascendio como él.
El boxeo no me interesó antes de Muhammad Ali ni me interesó después pero fue —es— el ídolo de mi vida.
Ali creó un grandioso personaje y, con enorme generosidad, se lo regaló al mundo.
“¡Soy el rey del mundo!”, clamaba, y era verdad.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/04/actualidad/1465045348_818968.html
