Desde 2012, cuando los populares alcanzaron el poder, se produjo este vuelco entre el sueldo medio de los pensionistas y los nuevos contratados.
Los nuevos jubilados que comienzan a percibir una pensión cobran de media más que los trabajadores que acaban de firmar un contrato laboral.
La devaluación salarial y el alto nivel de paro han provocado que sean necesarios 3,73 nuevos contratados para sufragar la pensión de un nuevo jubilado.
Un trabajador que se acaba de jubilar cobra de media unos 1.342 euros al mes, según cifras oficiales de la Seguridad Social correspondientes a finales de 2015.
«Tienen que entrar más ingresos en el sistema», advierte Martín, que explica que el desequilibrio de la Seguridad Social se debe a que hay menos cotizantes y los que hay aportan menos porque cobran menos.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/06/03/actualidad/1464975628_041734.html
