Por último, hay que aclarar que del mismo modo que un gato a dieta no dejará de querer a su dueño, uno sobrealimentado no le amará más.
Un gato a régimen necesita un extra de atenciónNo obstante, los cambios de conducta en un gato al que se pone a dieta son frecuentes.
«Tendemos a sobrealimentar a nuestros gatos, malinterpretamos sus señales y cedemos ante su demanda de comida» (Marco Villén)Si es dueño de un gato en proceso de adelgazamiento tenga en cuenta estos factores.
«Un ejemplo es una simple caja de zapatos con unos agujeros y pienso dentro para que el gato se entretenga al intentar obtener el alimento», explica Villén.
«Esta tendencia al sobrepeso felino es habitual, porque sobrealimentamos a nuestros gatos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/18/buenavida/1458338485_104752.html
