Como todo los grandes proyectos en Nueva York, la estación de Calatrava generó un intenso debate en la ciudad.
Permitirá ampliar los servicios de transporte en la zona del distrito financiero, uno de los barrios de la ciudad de Nueva York que está experimentando mayor crecimiento.
El intercambiador diseñado por Calatrava está considerado ya como la estación de trenes más cara del mundo.
El vestíbulo es más alto que la sala principal de Grand Central, el edificio preferido de Calatrava.
El nuevo presidente de la Autoridad Portuaria, dueña del terreno, calificó recientemente la obra como un “símbolo de los excesos”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/03/estados_unidos/1457013235_175209.html
