Además, como probablemente ya sabrás, impregnan el frigorífico y hacen que todo lo que hay dentro huela o sepa a cebolla.
Si lo prefieres, también puedes ponerla en un bol en un lugar fresco, seco y ventilado de la despensa.
Y otra cosa, no guardes las cebollas en una bolsa de plástico, ya que necesitan aire para respirar.
Si bien hay muchas virtudes que podríamos alabar de los frigoríficos, hay ciertas comidas que no deberían almacenarse dentro.
Asegúrate también de que las mantienes separadas de las patatas, porque éstas generan una humedad que puede acelerar la descomposición de las cebollas.
Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2015/10/04/no-conservar-cebolla-frigo_n_8121152.html
