El mandatario ha calificado la masacre como “un claro ejemplo del extremismo autóctono que nos tiene preocupados desde hace tiempo».
El FBI continúa sus investigaciones para determinar los motivos que llevaron a Mateen a abrir fuego en un club gay de Orlando (Florida).
Torres, que lleva tres años en Orlando, no conocía a nadie que estuviera en el club.
En las inmediaciones de la discoteca Pulse, el paisaje este lunes sigue siendo el de una ciudad irreal.
Según el FBI, ambos acudían a la misma mezquita, pero abandonaron sus pesquisas al no poder determinar que hubiera un vínculo personal entre ellos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/13/estados_unidos/1465832713_685212.html
