La figura de López Obrador, aspirante presidencial en 2006 y 2012, lejos de apagarse, se acerca peligrosamente al PRI.
Y su respaldo, en un universo de voto tan fragmentado, puede ser determinante para que el candidato del PAN o López Obrador alcancen la presidencia.
A esta carrera entre el PRI y el PAN, se ha sumado un contrincante cada vez más poderoso.
La otra posibilidad, un pacto del PRD con López Obrador, resultaba hasta poco imposible.
El ascenso de López Obrador tiene como anverso la caída de su antiguo partido, el PRD.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/18/mexico/1468857036_419633.html
