Allí, los paneles solares también iluminarán y proveerán agua caliente en casas y escuelas en regiones remotas donde las redes eléctricas nunca han llegado.
Para ellos los paneles solares son una manera accesible y rentable de suministrar electricidad para iluminar sus casas, cargar los celulares e incluso escuchar la radio y hasta cocinar.
Con solo el reemplazo de las lámparas de queroseno por paneles solares en 2014 en África y Asia se ahorraron 1,4 millones de toneladas de emisiones de carbono.
Para los que viven en zonas alejadas donde las redes aún no han llegado, la solución está inclinándose hacia los paneles solares, que ofrecen un servicio que tiene el potencial de cambiar vidas.
Para la gran mayoría de latinoamericanos el hecho de tener luz en casa o en la oficina les parece algo normal, común y corriente.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/12/america/1457821901_609226.html
