Con la publicación ayer de su último documento sobre la familia —la exhortación apostólica Amoris Laetitia— el papa Francisco ha vuelto mostrar la habilidad que, en líneas generales, está caracterizando su pontificado.
Tanto en este documento como en muchas de sus actuaciones Francisco ha optado por una estrategia interesante sobre el ejercicio del poder.
Y aunque algunos consideren esto una mera alteración cosmética, las 261 páginas en castellano de La alegría del amor pueden abrir un importante cambio de rumbo en la Iglesia respecto a cuestiones polémicas sin desencadenar una ruptura.
La búsqueda del consenso genera críticas y a corto plazo parece inútil; al final, es lo más eficaz.
El texto, que había levantado expectación dentro y fuera de la Iglesia católica por tratar una de las cuestiones pendientes de la Iglesia respecto a la sociedad —la organización de la estructura familiar— opta por buscar el consenso entre las diferentes corrientes en lugar de correr riesgos que puedan llevar a enfrentamientos directos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/08/opinion/1460137773_409508.html
