Un extenso currículo que no le sirvió a Paul McCartney para que le dejaran entrar a una fiesta privada de los post Grammy, celebrados la noche del lunes en Los Ángeles.
Tras una segunda intentona, y su correspondiente negativa, se ve a sir Paul McCartney abandonar el lugar en coche.
El cantante británico, acompañado de músico Beck y el batería de los Foo Fighters, Taylor Hawkins, tenía intención de seguir la noche de los Grammy en la fiesta del rapero Tyga organizada en el local The Argyle de Hollywood.
Ser uno de los compositores que más discos ha vendido no le fue suficiente como credencial.
Es uno de los artistas más reconocidos de la historia de la música, exmiembro de los Beatles, ha colaborado con decenas de artistas y tiene más de 20 Grammy.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/16/estilo/1455640377_298511.html
