El Partido Republicano proclamó la “clara victoria” de Pence en el único cara a cara de los vicepresidentes.
En muchas ocasiones, Pence ni siquiera intentó defender a Trump ante los señalamientos de su rival y las preguntas reiteradas de la moderadora.
El error fue acogido con humor, pero demuestra el nerviosismo de la formación conservadora ante un candidato tan incontrolable como Trump.
Bajo esa óptica Pence, que era el que más tenía que perder —o ganar— tras la mala actuación de Trump una semana antes, pudo proclamar misión cumplida.
Ese detalle confirmó a quienes creen que Pence no vela tanto por los intereses de Trump como por preparar su propio camino presidencial en cuatro años.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/05/estados_unidos/1475694733_540207.html
