Puede ser que se encuentre ante lo que se denomina últimamente como «persona tóxica».
«Pero cuando una relación no funciona, hay que mantener la distancia siempre, por su salud física y emocional», concluye Soler.
La clave está en llevarlos al hastío: si no les permite ser los protagonistas, se aburrirán y le dejarán tranquilo.
Otras veces, esa sensación le habrá sobrevenido en su presencia y habrá comprendido que algo no va bien en la relación.
Pero si no lo hacemos, puede acabar afectándonos a nivel anímico, generándonos ansiedad y preocupaciones”, advierte Soler.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/14/buenavida/1465899779_174760.html
