La aparición de Cinco esquinas, de Mario Vargas Llosa, ha devuelto actualidad a una de las décadas más turbulentas de la historia reciente de Perú.
Tras una sucesión de fugas y capturas internacionales, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos fueron detenidos.
Las oficinas de Montesinos hervían de cámaras y micrófonos ocultos, que sirvieron para documentar cada cita, cada diálogo, cada arreglo, cada mordida.
También que Keiko Fujimori, primogénita y heredera política de Alberto Fujimori, encabece cómodamente las encuestas para las elecciones generales peruanas, cuya primera vuelta se celebra hoy mismo.
Como el exitoso minero Enrique Cárdenas, protagonista de Cinco esquinas, o el recitador Juan Peineta, chivo expiatorio de las miserias ajenas, nadie parecía estar lejos del alcance de los largos tentáculos de la dictadura.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/14/opinion/1457984249_625793.html
