“¡Váyase usted a su país!”, le respondía una mujer mayor, que insistía en que ella era de “raza blanca”.
“¡Y estos desgraciados tienen la osadía ahora de venir aquí a hacerse la foto!”, le respondía otra mujer de mediana edad.
Siguió un minuto de aplausos en recuerdo por los fallecidos y a continuación se entonó la Marsellesa.
Momentos después, se hizo el silencio, roto por un cañonazo que daba inicio a las conmemoraciones.
“¡Estamos aquí por las víctimas, por favor, un poco de respecto!”, se quejaba una mujer entre la multitud, con el gesto desolado.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/18/actualidad/1468843195_301870.html
