A las 10.15 de la mañana de este miércoles, los pasajeros del vuelo 421, que cubre la ruta Mérida – Ciudad de México, sintieron una fuerte sacudida momentos antes de despegar.
Fue la única forma de evitar una colisión: otro avión estaba inexplicablemente en la pista.
El avión de Aeroméxico circulaba a más de 250 kilómetros por hora.
Según ha informado la Secretaría de Transportes del estado, el controlador ha sido suspendido de empleo hasta que las autoridades aeroportuarias investiguen lo sucedido.
El controlador responde que ha dado la entrada al otro sin percatarse de que su avión, el de Interjet, aún estaba en pista.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/14/mexico/1468512266_522086.html
