La Ciudad de México ha comenzado el reparto este lunes de 15.000 pitos antiacoso.
«Si un acosador ve un pito, se lo pensará dos veces», cuenta vía telefónica Teresa Incháustegui, directora del centro.
Ante las críticas, Incháustegui, lo defiende: «No estamos haciendo descansar la seguridad de las mujeres en un silbato.
La mayoría de las mujeres que han acudido este lunes para solicitarlo proviene de barrios inseguros, oscuros de noche, solitarios y humildes.
«Vengo a por el pito porque aceptaría cualquier cosa con tal se sentirme más segura.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/05/mexico/1467694891_653601.html
